jueves, abril 21, 2011
0
Muchas personas hoy en día desean cambiar alguna parte de su cuerpo, piensan en cirugías de pechos, cintura, orejas, nariz… Pero, ¿Por qué mejor no se empieza por lo verdaderamente importante? ¿Por qué no empezamos por hacerle una cirugía a nuestro corazón?
amor, recuperación, tristeza, dolor
¡Nuestros cambios deben empezar por el corazón!
Probablemente, si empezáramos por el corazón no tendríamos que pasarle un bisturí a ninguna otra parte de nuestro cuerpo, puesto que con un corazón sano tendríamos todo lo que necesitamos: vasos libres de odios, envidias y rencores; ventrículos destapados de baja autoestima, dolor y tristeza; palpitaciones fuertes, llenas de esperanza y alegría. El corazón también necesita que lo cuidemos, no sólo tomando aspirinas y consumiendo alimentos libres de grasas trans, sino también reconociendo y amando lo que tenemos en el pecho y nos hace sentir viv@s.

¿Alguna vez le has preguntado a tu corazón como se siente? ¿Alguna vez has examinado sus decepciones y regocijos? ¿Alguna vez le has pedido su opinión? Es hora de ser sincer@s con nuestros corazoncitos y darles la oportunidad de expresarse libres de condicionamientos y emociones falsas, libres de apariencias y miedos, libres de imposiciones y abismos…


PASOS PARA UNA CIRUGÍA DE CORAZÓN

*Busca un lugar adecuado; para l@s médic@s es un quirófano, para nosotr@s puede ser un lugar tranquilo alejado de todo aquello que pueda perturbarnos.

amor, recuperación, tristeza, dolor
Debemos mirar a los ojos del alma...
*Al quirófano de tu corazón no se deben llevar computadoras, celulares, relojes o libros, nada que te distraiga de tu objetivo; recuerda que vas a estar contigo mism@, no necesitas de nada más, date la oportunidad de sentirte.

*Usa ropa cómoda para poder hacer lo que quieras: correr, saltar, caminar, arrodillarte o simplemente tirarte al suelo, es decir, que la ropa no sea un impedimento para que aflore tu espíritu.

*Cuando todo esté dispuesto, entonces prepárate para tu encuentro. Respira lentamente y comienza a sentir tu corazón, su ritmo, sus palpitaciones, sus movimientos… Después, pídele que te cuente la versión que él tiene de tu vida, regresa al pasado, recuerda cada acontecimiento tal como lo sentiste, no como lo pensaste, lo viviste o lo idealizaste; son tus sentimientos, no tus raciocinios… ¿Qué sientes ahora? ¿Qué te dice tu corazón de esos sucesos?

*Cuando termines tu recorrido, regresa a los momentos que consideres más impactantes en tu vida. Si los momentos son alegres, guárdalos en el “cajoncito” de los bellos recuerdos para que siempre adornen tu alma. Si los momentos son tristes, pásalos por tu mente hasta que recuerdes sin dolor e intenta mirar desde “la barrera” lo que sucedió, seguro que si lo haces descubrirás más de un detalle que puede ayudarte sanar tus heridas.

*¿Qué hay en nuestro corazón? Debemos alejarnos del narcicismo o los ataques que podamos auto propinarnos para que, al mejor estilo contable, hagamos un balance general en el que se describan cada una de las transacciones realizadas durante nuestra existencia y a posteriori, se haga un balance de prueba que nos sirva para saber si lo que aparece en el primer informe es cierto o no.

¡Nuestro corazón merece la pena!
*Si ya hemos explorado cada rinconcito del corazón… ¿qué nos falta? Pues volver a tejer los pedacitos sueltos, dañados, lastimados. No hemos llegado hasta este punto para sucumbir ante la reflexión y no hacer nada más. Así que con base a los datos que ahora tenemos, vamos a elaborar un plan de acción para nuestra recuperación. Pero no un plan exacerbadamente complicado, vamos a crear un plan en donde vayamos paso a paso, lento pero seguro. Por ejemplo, si somos mal geniad@s empezaremos por respirar profundo ante las situaciones que nos encienden, y luego, ya empezaremos a mirar cual es la raíz de nuestro cólera.



Tú puedes crear tu propia cirugía, todo es cuestión de convicción, voluntad y tiempo, porque si tu aún no estas preparad@ para superar las barreras del pasado, es difícil que te aventures a escalarlas. Tu corazón es de cuidado, procura consentirle un poco más y no le sigas dejando abandonado, así, en un futuro no necesitarás de cirugías, sino de otro corazón para guardar lo que sientes que ya no te cabe en el pecho.

Con todo mi corazón...
© Lluvia
amor, recuperación, tristeza, dolor

0 comentarios:

Publicar un comentario