miércoles, agosto 25, 2010
0
¿Qué es la culpa? ¿Te has sentido “culpable” por algo? ¿Has repartido culpas a otr@s? La culpa es aquella sensación que nos hace reconocer que algo no estuvo bien, que no hemos actuado de forma correcta y por ende, nos sentimos miserables y decepcionad@s. Pero en realidad ¿Sabes qué es la culpa?
culpable, reponsable
Hay un espacio de libertad para nuestros pesares
La culpa nos confronta, hace que asumamos nuestras malas acciones en base a nuestros principios morales y éticos. De ahí que distingamos dos formas de ver la culpa: una errada y una correcta. Con la forma errada, nos condenamos al remordimiento e incluso intentamos esconder nuestras equivocaciones con un “yo no fui”, “no se en que estaba pasando” o “no lo he hecho yo sol@”. Incluso, llega a convertirse en un artilugio que lo único que busca es crear sanciones sociales y personales a los comportamientos que se consideran poco adecuados para vivir en comunidad, haciendo que veamos el actuar de forma correcta como una imposición y no como una elección.

Pero si iluminamos a la culpa bajo la luz adecuada nos daremos cuenta que lejos de ser un castigo es un don, puesto que hace que tengamos un sentido de lo que se considera bueno y lo que se considera malo, hace que sepamos cuando le hacemos daño a alguien y cuando le aportamos beneficios. Veámoslo desde este lado: si no nos sintiésemos culpables de algo que de adrede suponemos errado, ello significaría que nos hemos tornado indolentes ante las inclemencias de la vida y de nuestras acciones. Esta acepción de culpa se encuentra colindando con una acepción de responsabilidad positiva, en la que tomamos conciencia de la importancia de cumplir con los compromisos y asumir las consecuencias fruto de nuestro pensar y proceder. Debemos tomar la culpa no como una mortificación o un dilema, sino como una motivación para ser proactiv@s y buscar soluciones a las problemáticas que nos aquejan.

En la mayoría de ocasiones no nos equivocamos de adrede, puesto que somos seres humanos en constante aprendizaje que necesitan de una gran gama de experiencias para completar su recorrido por la vida. Tu eres responsable de lo bueno, eres responsable de lo malo, hay sanciones de culpa que son fruto de tus errores, otras simplemente las has heredado o te las han dado en tu trasegar. Si después de errar nos sentimos culpables, no debemos dejarnos consumir por ese sentimiento, debemos saber que así como somos responsables de lo que pasó, también somos responsables de resarcirnos y buscar alternativas para tranquilizar a nuestro espíritu.

No cargues culpas que deterioran tu alma, acepta tus responsabilidades con amor y toma las riendas de tu actuar. ¿Culpable yo? Si, pero estoy en la escuela de la vida, estoy aprendiendo, así que me dedicare a avanzar sin auto flagelarme y sin darme “golpes de pecho” a causa de la leche que ya se ha derramado. Abre las puertas de tu prisión, estas viviendo, no estas siendo juzgad@, la culpa no es una piedra en el camino, es una oportunidad para cambiar y ser cada día mejores seres humanos.

Con amor...
© Lluvia
Foto Créditos: Foto 1

0 comentarios:

Publicar un comentario