jueves, junio 16, 2011
0
desamor, dolor, tusa, decepción
El alma se viste de luto ante el dolor...
Cuando entregamos el corazón, estamos tan llen@s de ese amor tan bonito que sentimos, que lo que menos se nos ocurre es que podemos salir lastimad@s a más no poder de aquella relación que hacia florecer estrellas en nuestra alma.

Nosotr@s cumplimos con nuestra parte, fuimos sincer@s, nos entregamos sin reservas, tanto, que nos hemos quedado con las manos vacías. Pero cuando miramos a quien se decía nuestro amor, le vemos lleno de sus bondades, de aquellas que por egoísta jamás compartió con nocsotr@s, dejándonos vivir en soledad aún estando en su compañía.

Cómo duele el corazón cuando sentimos defraudada nuestra confianza... Cómo duele el alma al saber que no ganamos el respeto de quien tanto amamos... Cómo duelen los recuerdos desde la lejanía, desde la tristeza, desde las lágrimas... Cómo duele amar a quien no se preocupa por nosotr@s y nos tira en el rincón de sus olvidos... Nosotr@s pensamos que éramos correspondid@s. 

Pero ahora sabemos que nunca tuvimos nada y que siempre nos conformamos con muy poco, con una sola muestra de cambio, con un detalle que de repente, borraba todas esas ausencias que nos habían dañado. Nos llena de angustia saber que todo era mentira y nosotr@s, cuan incrédul@s niñ@s volvimos a caer en la misma trampa de ese mal amor.

¿Pero saben una cosa? 
Hay algo que jamás podrán arrancar de nuestro corazón, y es el amor mismo que nosotr@s guardamos en el alma: puro, noble, sencillo, sincero... Y tampoco podrán acabar con nuestras esperanzas de amar, porque el hecho de que aún no nos haya tocado el turno para que una persona nos ame de verdad, no significa que jamás nos toque, porque nosotr@s merecemos tener un poquito de lo que tanto hemos dado y nadie nos ha correspondido, nosotr@s merecemos encontrar una mirada que nos diga que nos ama, nosotr@s merecemos a alguien que siempre tenga tiempo para nosotr@s por encima de sus obligaciones, nosotr@s nos lo merecemos todo y ya no podemos ni debemos seguirnos conformándonos con tan poco...

desamor, dolor, tusa, decepción
La decepción puede ser el mejor aliciente para olvidar...
Es cierto, ahora queremos arrancarnos el corazón del pecho y ahogarnos en nuestras propias lágrimas hasta perder el sentido, hasta olvidar que un mal amor nos ha llenado de tristezas la vida y nos ha convertido en fantasmas que vagan por el mundo sin esperanza alguna... Hoy quisiéramos creer que ya no nos duele ese amor y que podemos olvidar, pero en el fondo hay una vocecita que nos dice: "no lo lograrás, mejor es que esperes a que el o ella regrese arrepentid@". Pero lo cierto es que hemos esperado tanto, que ya la sola palabra "esperar" nos causa indigestión.

Ahora debemos esperar un cambio, pero un cambio de actitud nuestro, un cambio en el que creamos con el alma que podemos tener una vida diferente a la que llevamos con ese mal amor que tantas lágrimas nos ha hecho derramar. Creer es la palabra y la acción, porque si pensamos que no lo vamos lograr o queremos lograrlo pero con muy poca intensidad, nos quedaremos en el mismo hoyo. Hoy debemos actuar con convencimiento y valentía, porque más vale estar sol@s que llorar por una mala compañía.

Para todos aquellos seres especiales que tienen el corazón lleno de remienditos y retazos. Hoy es un buen día para volver a empezar...
Con todo mi amor...
© Lluvia
desamor, dolor, tusa, decepción
Foto Créditos: Foto 1, Foto 2

0 comentarios:

Publicar un comentario