martes, junio 21, 2011
0
desamor, dolor, tusa, decepción
Duele quitarnos la venda de los ojos...
Al iniciar una relación de pareja, no esperamos encontrarnos con decepciones. De hecho, si las llegamos a encontrar nos hacemos l@s de la "vista gorda" para seguir viviendo ese maravilloso idilio que nos ha hecho sentirnos diferentes, únic@s, especiales... Pero llega un punto en el camino, en el que ocultar tanta miseria se hace imposible, es como si pretendiéramos ocultar debajo de la cama la basura que no hemos desechado durante meses: o se empieza a notar, o nos comienza a oler a podrido.

Defraudarnos suele ser uno de los tragos más amargos que tenemos que pasar por nuestra existencia, todo ello cuando estamos en un ambiente de amor y tranquilidad, hecho que puede resultar dolorosamente normal y humano. Pero defraudarnos cuando sólo hemos vivid@ sumergid@s en las agonías de alguien, no es malo, por el contrario, es maravilloso, es un regalo que nos llena de fortalezas para dejar atrás a quien alguna vez amamos y nunca nos valoró.

Y no es cuestión de decir que porque nuestr@ ex ya no está con nosotr@s se ha convertido en el peor ser del mundo. Es cuestión de retirarnos la venda de los ojos y darnos el placer de observar las cosas en sus verdaderas dimensiones y características. Incluso, resulta recomendable que en aquellos casos en los que sentimos que olvidar a ese ingrato amor resulta casi imposible, empecemos a hacer un listín de sus abominables defectos, cabría entonces decir: "ven mi amor, acércate un poco a mi que necesito defraudarme aún más de ti".

Quizá en un principio esto no sea fácil y nos sintamos confundid@s, sol@s, tristes y desesperanzad@s. Quizá nos llenemos de dudas y malos presentimientos. Y quizá, llegue un momento en el que nos empecemos a preguntar ¿El o ella cómo pudo defraudarme? Si yo lo único que hacia era cuidarle, amarle, respetarle, serle leal...

desamor, dolor, tusa, decepción
El dolor  nos ilumina el camino correcto
Todo nos conduce al mismo basural del cual partimos y ni siquiera podemos decir que esperábamos mucho de nuestra ex pareja, porque a decir verdad, rebajamos nuestras exigencias al mínimo, así que no tenemos por qué sentirnos defraudad@s de alguien a quien ni siquiera se le puede poner la más pequeña gota de anhelo, de alguien que sólo sabe ser un o una vividora que convierte en maleza todo lo que toca. Pero a pesar de todo, aun nos queda una ventanita de luz, una que nos dice que no tenemos porque morir de amor ante una persona que ni siquiera conoce su significado, ante una persona que abusa de nuestra confianza y nos convierte en retazos viejos y ajados de sentimientos.

Nosotr@s hemos recibido una luz, una que nos iluminó el corazón antes de que el golpe fuera más grande ¿Te imaginas que hubiese sucedido sino te hubiesen defraudado ahora sino después, cuando ya habías conformado todo un universo alrededor de es@ ingrat@? Todo sería diferente y en lugar de estar dando gracias, estarías esperando a que un auto bus te arrollara...

La vida está llena de caminos inciertos, pero somos bienaventurad@s al poder perder en medio de la confusión, a aquel o aquella lisiada espiritual que ingenuamente llamábamos "amor".

Con todo mi amor...
© Lluvia
desamor, dolor, tusa, decepción
Foto Créditos: Foto 1, Foto 2

0 comentarios:

Publicar un comentario