![]() |
| No le tememos al compromiso por placer... |
El miedo al compromiso hace parte de una serie de patologías psicológicas que muchos seres pueden llegar a desarrollar gracias a experiencias obtenidas a lo largo de sus vidas. Es difícil precisar el nacimiento de estos traumas, pero lo que si podemos precisar es que el miedo al compromiso no siempre parte de una idea de “quiero ser solter@ y sin compromiso por siempre” o “no quiero madurar y responsabilizarme de mi vida”. El miedo al compromiso, dependiendo de cada caso, puede configurarse como una fobia que necesita de tratamiento profesional.
Solemos caer en un error cuando a priori nos apresuramos a lanzar juicios y no redescubrimos las razones por las cuales alguien no desea comprometerse con nosotr@s, puesto que empezamos a tener pensamientos como “no me ama lo suficiente como para casarse conmigo” o “no quiere que vivamos junt@s porque no está segur@ de estar a mi lado”. Cuando este tipo de circunstancias se nos presentan, lo que debemos hacer es empezar a realizar una especie de “labor investigativa” para saber si estamos frente a un o una “eterna adolescente” o frente a una persona con dificultades psicológicas.
Una persona que tiene dificultades psicológicas con respecto al compromiso, por lo general viene de una familia descompuesta, en donde su entorno no ha sido precisamente fuente de inspiración, ya que ha dejado por sentada una falsa creencia de que el compromiso es sinónimo de obligaciones que no se quieren adquirir. Otra causa que podríamos encontrar dentro de este grupo poblacional, son experiencias pasadas que no resultaron bien y han llenado a las personas de miedos y prevenciones. En estos casos, hablamos de problemas serios, de personas que tienen dificultades con su corazoncito y necesitan de nuestra ayuda.
![]() |
| El corazón se compromete en silencio |
De hecho, es casi que obvio que cuando nos comprometemos, pues nos Comprometemos y punto. Pero el compromiso no debe ser visto como una obligación que nos hace vociferar sino una responsabilidad que amamos y recibimos con beneplácito. Debemos llegar a acuerdos y saber qué es lo que queremos para nuestras vidas, si no estamos preparad@s para el compromiso, es mejor que no le hagamos pensar a las personas que nos rodean que si lo estamos.
El amor siempre nos acompaña. Si alguien tiene dificultades para comprometerse a causa de un trauma psicológico -trauma (daño mental) es diferente a traumatización (daño corporal, físico)- debemos ayudarle a que recupere su tranquilidad y su paz interior para poder entablar acuerdos con esa persona. Pero si nos encontramos ante un o una eterna adolescente, lo mejor es que tomemos la separación como una bendición, porque nosotr@s no le tememos a entregar el alma y la vida entera al ser que amamos.
Con todo mi corazón...
© Lluvia







0 comentarios:
Publicar un comentario