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| Oír no es lo mismo que escuchar... ¿Escuchas? |
Aquí cabe hacer una diferenciación: oír no es lo mismo que escuchar. El oír es un acto biológico en el que captamos sonidos sin prestarles mayor importancia; un claro ejemplo de ello es cuando pasamos cerca de un grupo de personas: podemos oír sus voces pero no entendemos lo que dicen. El escuchar da un paso más allá del acto biológico y se encamina a prestar atención y dar sentido a los sonidos que llegan hasta el pabellón de nuestra alma. Evidentemente, cuando queremos ser escuchad@s, queremos que la otra persona se enfoque en lo que decimos y no simplemente perciba nuestra voz, razón por la cual debemos tener en cuenta los siguientes tópicos para mejorar nuestras habilidades de escucha:
*Habla menos. Lo que debemos hacer es limitar el tiempo que le dedicamos al acto del habla, puesto que no es posible hablar y escuchar al mismo tiempo. Opta por escuchar a l@s demás y conocer sus puntos de vista y opiniones.
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| No temas preguntar... |
*Escucha activa. Sigue el hilo de las conversaciones y hazle saber a tu interlocutor o interlocutora que sigues el ritmo. Recuerda que es importante preguntar e intercalar de vez en cuando palabras como “si”, “comprendo”, entre otras.
*Pregunta por lo que no entiendas. Que no te dé pena, es mejor mostrar interés y ganas de comprender en lugar de quedarnos con las dudas. Recuerda que tod@s somos un universo distinto de comprensiones, quizá l@s otr@s se expresen bien y somos nosotr@s quienes mal interpretan, de ahí que debamos asegurarnos de que nos hemos quedado con el verdadero sentido de lo que l@s demás quieren decirnos.
*Prohíbe algunas palabras. Quita de tu vocabulario aquellas palabras que dejan una estela de negatividades. En lugar de decir “no entiendo nada”, “estas equivocad@” o “sólo hablas de tonterías” podrías decir: “A ver si comprendí…”, “no estoy de acuerdo contigo” o “¿podríamos cambiar de tema?
*Concentración. Es un simple acto de respeto: quien habla merece ser escuchad@.
*Evita interrumpir. Cuando nos interrumpen inferimos que en el o la otra existen ciertos grados de impulsividad y falta de interés por lo que decimos. No te precipites, espera a que tus interlocutor@s terminen su exposición y luego habla.
*Busca ideas, no palabras. Cuando escuches a alguien no te quedes en las palabras, observa los movimientos corporales y el tono de voz, busca sus ideas, sus pensamientos, sus sentimientos.
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| Una buena escucha comienza por el silencio |
Cuando éramos chic@s, tras un largo periodo de escucha fue que logramos aprender a modular palabras. Ahora el asunto no debe ser muy diferente: debemos abrir los oídos de nuestra alma para que del corazón salgan palabras llenas de amor y asertividad. Debemos ser equilibrad@s en nuestras formas de comunicarnos y dejar de lado nuestros delirios narcisistas para iniciar a preocuparnos por las personas que nos rodean y conocer aquellos maravillosos rincones que nos hemos negado a escuchar.
Con amor recargado...
© Lluvia








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