viernes, enero 28, 2011
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Dejar ir es una de las tareas más difíciles que tenemos los seres humanos a lo largo de nuestra existencia, puesto que muchas veces nos aferramos tanto a todo y a tod@s que pensar en soltar nos lleva casi hasta un ataque de esquizofrenia. Cuando esto sucede, debemos aceptar que hemos trascendido las barreras del amor hasta llegar al apego, situación en la que nos auto flagelamos y permitimos que l@s demás nos lastimen a su antojo con el fin de conservarles cerca.
desamor, tristeza, dolor, separación
¡No es justo que lloremos por quien ni siquiera nos recuerda!
Hace poco conocí la historia de una chica que tras dos años de haber terminado con su novio aún sigue buscándole y añorándole a cada instante, incluso, después de reconocer que él no le tiene ningún tipo de consideración y ha tenido varias compañeras desde su ruptura. Esta mujer ha perdido nuevas oportunidades en el amor y sigue frecuentando los mismos lugares en donde departía con él, en donde escuchó sus palabras de amor, en donde él juró que siempre cuidaría de ella, en donde él hace dos años le regaló la pulsera que hoy lleva puesta en su mano derecha.

¿Te parece justo? Más allá de los problemas, de las malas acciones y de los sentimientos hay algo que no puede negarse: tenemos un problema de autoestima. Intentar desterrar a una persona que aún amamos a veces suena utópico, porque a pesar de nuestra voluntad los miedos nos invaden y empezamos a hacernos preguntas como: ¿y si le pierdo para siempre? ¿Y si él o ella de verdad me ama? ¿Y si esta persona es el amor de mi vida? ¿Y si no logro amar a nadie más? Y si, Y si, Y si… ¡No vivimos de “Y sís”! ¡No vivimos de probabilidades o limosnas! Más bien deberíamos empezar a cambiar el sentido de estos “y sis” y preguntarnos: ¿y si él o ella NUNCA me amó? ¿Y si dejo a esta persona en el pasado? ¿Y si inicio una nueva vida? ¿Y si busco a alguien que de verdad me ame?

desamor, tristeza, dolor, separación
¡Voy a regalarle a mi vida la fe que tú le quitaste!
No merecemos vivir llorando mientras aquel ingrato ser se divierte con otra persona que algún día llorará al igual que hoy lloras tú, porque no nos digamos mentiras, el amor sincero no lastima, no castiga con ausencias, no seca los ojos de tanto llorar, no te da el beso de la muerte, no te llena de tristezas. Hoy es el día de decir ¡Ya no más! Hoy romperemos pulseras y cartas, borraremos fotos y correos, hoy dejaremos de llamar y de buscar, hoy quemaremos sueños y destruiremos lazos, hoy ya no le perseguiremos y permitiremos que el embrujo se esfume.

Hoy decimos ¡Ya no más! Porque somos personas que nos valoramos, porque sabemos que nuestro mundo no se acaba al lado de esa desgraciada persona que sólo sabe regalar sufrimientos, porque nos merecemos un futuro lleno de felicidad, porque queremos estar con alguien que nos ame, porque la nostalgia no acabará con nuestro corazón, porque los malos recuerdos los hemos dejado volar, porque ya no volveremos a llorar, porque no permitiremos que nadie nos desgarre el alma, porque nos enamoraremos de un ser que se preocupe por nosotr@s y nos bendiga con la luz de su presencia.

Debemos actuar, no nos podemos pasar la vida esperando a que los olmos regalen frutos: ¿Quién dijo que tenemos que esperar que brote luz de las entrañas de un pantano? Debemos cerrarle la puerta a los miedos y abrirle las ventanas al alma para que salga el olor a desidia. Nosotr@s somos soles llenos de amor y esperanza, seguro lograremos que la niebla se disipe y el frio deje de quemar, porque JAMÁS volveremos a permitir que nadie oscurezca los radiantes colores de nuestra mirada.
Hoy digo ¡YA NO MÁS! Porque no permitiré que sigas construyendo la torre de tu ego con los escombros de mi sufrimiento y mi dignidad. Hoy no tengo miedo y voy a sonreír por cada una de las lágrimas que por ti derramé, hoy voy a sumarle fe a mi vida y no dejaré que sigas restándome esperanza, porque estoy segur@ de que me espera una vida llena de felicidad lejos de ti. ¡Que sea el cielo quien te ame, porque yo ya no quiero hacerlo!
Con amor recargado...
© Lluvia
desamor, tristeza, dolor, separación
Foto Créditos: Foto 1, Foto 2

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