![]() |
| ¡No es justo que lloremos por quien ni siquiera nos recuerda! |
¿Te parece justo? Más allá de los problemas, de las malas acciones y de los sentimientos hay algo que no puede negarse: tenemos un problema de autoestima. Intentar desterrar a una persona que aún amamos a veces suena utópico, porque a pesar de nuestra voluntad los miedos nos invaden y empezamos a hacernos preguntas como: ¿y si le pierdo para siempre? ¿Y si él o ella de verdad me ama? ¿Y si esta persona es el amor de mi vida? ¿Y si no logro amar a nadie más? Y si, Y si, Y si… ¡No vivimos de “Y sís”! ¡No vivimos de probabilidades o limosnas! Más bien deberíamos empezar a cambiar el sentido de estos “y sis” y preguntarnos: ¿y si él o ella NUNCA me amó? ¿Y si dejo a esta persona en el pasado? ¿Y si inicio una nueva vida? ¿Y si busco a alguien que de verdad me ame?
![]() |
| ¡Voy a regalarle a mi vida la fe que tú le quitaste! |
Hoy decimos ¡Ya no más! Porque somos personas que nos valoramos, porque sabemos que nuestro mundo no se acaba al lado de esa desgraciada persona que sólo sabe regalar sufrimientos, porque nos merecemos un futuro lleno de felicidad, porque queremos estar con alguien que nos ame, porque la nostalgia no acabará con nuestro corazón, porque los malos recuerdos los hemos dejado volar, porque ya no volveremos a llorar, porque no permitiremos que nadie nos desgarre el alma, porque nos enamoraremos de un ser que se preocupe por nosotr@s y nos bendiga con la luz de su presencia.
Debemos actuar, no nos podemos pasar la vida esperando a que los olmos regalen frutos: ¿Quién dijo que tenemos que esperar que brote luz de las entrañas de un pantano? Debemos cerrarle la puerta a los miedos y abrirle las ventanas al alma para que salga el olor a desidia. Nosotr@s somos soles llenos de amor y esperanza, seguro lograremos que la niebla se disipe y el frio deje de quemar, porque JAMÁS volveremos a permitir que nadie oscurezca los radiantes colores de nuestra mirada.
Hoy digo ¡YA NO MÁS! Porque no permitiré que sigas construyendo la torre de tu ego con los escombros de mi sufrimiento y mi dignidad. Hoy no tengo miedo y voy a sonreír por cada una de las lágrimas que por ti derramé, hoy voy a sumarle fe a mi vida y no dejaré que sigas restándome esperanza, porque estoy segur@ de que me espera una vida llena de felicidad lejos de ti. ¡Que sea el cielo quien te ame, porque yo ya no quiero hacerlo!Con amor recargado...
© Lluvia







0 comentarios:
Publicar un comentario