viernes, agosto 06, 2010
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Por ahí dicen que tod@s somos hechos de la misma masa pero no del mismo molde. La “masa” simboliza todo aquello que nos une como seres humanos: nuestra dignidad, vida, sentimientos e igualdad en cuanto a derechos. Y el moldeel molde es precisamente lo que nos hace venturosamente divergentes, es lo que enriquece nuestra cultura y en últimas nuestra existencia.
original, unico, alegre
¡Soy únic@ y muy especial!
La diferencia es maravillosa, basta con apreciar la variedad de razas humanas que existen, todas fabulosas en su singularidad y visiones de mundo. Sin embargo, durante los últimos años y gracias a un afanoso empuje del consumismo, se nos han creado estereotipos de todas las gamas, colores y sabores. Nos hemos volcado hacia una cultura de la “imitación”, en donde queremos lucir como aquella estrella de Hollywood o como aquel súper cantante que siempre aparece en las mejores alfombras rojas del mundo. Pero más allá de las imposiciones, todo parte de una iniciativa humana, de una subvaloración de nuestra autenticidad que nos lleva a pensar que podemos ser mejores si copiamos al calco ciertas características de otras personas.

Muchas veces no nos detenemos a pensar en cuan valios@s somos, por eso andamos por la vida tomando cosas de aquí y de allá, cosa que no está mal, pues debemos imitar lo bueno, pero ¿qué pasa cuando dejamos de ser nosotr@s mism@s por adoptar comportamientos sean buenos o malos? ¿A dónde va esa parte de nosotr@s que clama por salir y simplemente reprimimos? ¿Qué acaso tod@s somos iguales y nacimos para lo mismo?

Afortunadamente no, cada ser humano tiene sus falencias y habilidades, es de allí de donde debemos partir para iniciar una exploración propia del mundo, una exploración que no sea la que l@s demás ya hicieron, sino la que nosotr@s queremos reinventar. Tod@s nacemos originales, pero la sociedad muchas veces nos convierte en copias baratas y serviles de lo que deberíamos ser como personas. Lo que no podemos olvidar es que lo único que debemos hacer es SER-HUMANOS, identidades únicas e irrepetibles que no en vano se encuentran surcando los mares de la vida.

Imagínate como sería de lúgubre la naturaleza si solo tuviese un color para el cielo, la tierra, las plantas y los animales. No prives al mundo de ver tu singularidad en todo su esplendor, seguro que si permitieras aflorar al o la “irrepetible” que llevas dentro harías cambiar por lo menos un pedacito de la vida de alguien. No te prives del placer de saber que no dejaste “podrir” los dones que te han regalado.

El sólo hecho de que estés respirando es un milagro, ¡aprovéchalo! Todos los días son una oportunidad para reconocer que eres inigualable. No imites, si no te limitas a ello, seguro que harás grandes cambios y un día veras que quienes fueron tus maestr@s podrían convertirse en tus fieles compañer@s y quizá en tus discipul@s.

Con amor...
© Lluvia
Foto Créditos: Foto 1

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