![]() |
| Hay que hacer limpieza en el alma cuando ésta se ensucia |
Las heridas del alma son como las del cuerpo: si no las cuidas, si no las sanas a tiempo, terminarán infectándose y haciéndote un daño mayor. En la mayoría de ocasiones se nos olvida analizar nuestra vida y no nos hacemos conscientes de nuestras heridas hasta que éstas se han profundizado y nos han hundido en una situación emocional difícil. No creemos un desván para nuestro lado no tan positivo, démonos la oportunidad de ser cada día mejores, démonos la oportunidad de no cargar con kilos de sentimientos inservibles…
Siempre nos preocupamos por nuestro cuerpo, procuramos que nuestra visión esté bien, que nuestro ritmo cardíaco sea normal y además nos atragantamos de suplementos vitamínicos para “conservar” y “mejorar” nuestra salud; pero la salud comienza adentro, en nuestro espíritu, busquemos banditas para el corazón, pastillitas y vitaminas para el espíritu, usemos esos medicamentos que no encontramos en ninguna farmacia y que a fin de cuentas resultarán ser los más efectivos para lograr un giro optimista en nuestras vidas.
Limpiemos nuestro ser de todo lo que no nos hace bien y sanemos aquellas viejas heridas de guerra que aún siguen abiertas. Lo que no sirve… ¡Que no estorbe!
Con amor...
© Lluvia





0 comentarios:
Publicar un comentario