lunes, octubre 04, 2010
0
En muchas oportunidades, gracias a diversos hechos como el miedo a quedarnos sol@s, el apego emocional, la baja autoestima y la vana creencia de “no encontraré a alguien más”, podemos llegar a quedarnos al lado de personas que no nos aman sinceramente ni nos valoran como debiera ser.
dolor, desamor, correspondencia
No te quedes al lado de quien no te merece, ¡No!
En este tipo de situaciones por lo general hay un desequilibrio en la pareja puesto que sólo una de las partes es la que se esfuerza por hacer que la relación evolucione y perdure. Así, se presentan situaciones como:

• La ausencia de detalles de carácter romántico.
• La búsqueda del o la otra exclusivamente para satisfacer ciertas necesidades personales.
El “estoy aquí para cuando lo necesites” que nunca se cumple, pues quien siempre está ahí para cuando él o la otra lo necesite eres tú.
La fluctuación entre los grados de importancia que te dan: un día acaparas atenciones y al otro desapareces de la faz de la tierra.
El trato preferencial hacia otras personas mientras que a ti te tratan como a un trapito viejo.
• Hay tiempo para tod@s y para todo menos para ti.
• La falta de compromiso.
La manipulación que ejercen para direccionarte a hacer lo que ell@s quieren que hagas.


Tú no eres tapete de nadie, si alguien quiere limpiarse los pies, pues que lo haga con sus propias miserias no con tus sentimientos. El tiempo es muy valioso como para andar desperdiciándolo al lado de una persona que no se interesa por ti.

dolor, desamor, correspondencia
¡Merezco a alguien mejor que tú!
Piensa en que mientras pierdes tu tiempo con quien no te merece, podrías estar con alguien que piensa en ti a cada instante y te ve como una persona de ensueño. ¿Qué prefieres: vivir el amor con un bonito ser o recoger las migajas de un o una engreída que anda por el mundo buscando una compañía diferente a la tuya? Porque no nos engañemos, muchas veces nos quedamos en estas relaciones por diminutas muestras de afecto, aún sabiendo que él o la otra está buscando una pareja que no tiene ni nuestro nombre, ni nuestro color de cabello y mucho menos nuestros sentimientos. Es así como nos convertimos en personas que dejan en “remojo”, como quien dice, “si me quedo sin el pan, por lo menos no he tirado al queso”.

Tú no eres ningún queso y menos una segunda opción. Tú debes estar siempre en primer lugar y quien no te valora, quien no está dispuest@ a amarte en tu unicidad, quien no te regala una buena dosis de amor, no te merece. Somos personas que necesitan más que una limosna, necesitamos compartir nuestra vida al lado de alguien que de verdad quiera convertirse en nuestr@ cómplice incondicional de camino.

No temas decir:
“¡Tú no me mereces! Yo reconozco mi valía y no tengo porque andar tras la sombra de alguien que no sabe lo que quiere ni se quiere a si mism@. Merezco ser feliz con una persona cuya mirada no me mienta ni quiera utilizarme. Sé que el mundo está lleno de seres maravillosos y en algún momento podré sonreír al lado de ése alguien reservado para mí. Mi vida ya existía antes de que tú llegaras… ¿y adivina? Continuará sin ti, no te creas… no eres indispensable y yo no seré más tu muñec@ de distracción”.

Si tú no te valoras, nadie lo hará. Eres bell@, lo mereces todo y no menos. ¿Por qué querrías quedarte con una gotita de agua cuando puedes tener al mar entero?

Con amor...
© Lluvia
Foto Créditos: Foto 1 y 2

0 comentarios:

Publicar un comentario